Mientras Chile redujo sus siniestros de tránsito, el Maule registró un aumento del 6,2% y 141 fallecidos en 2025
- Martes 27 de octubre de 2026
- 13:14 hrs
Los registros de Carabineros sistematizados por Conaset muestran que la región pasó de 6.564 siniestros viales en 2024 a 6.972 durante 2025, mientras el total nacional disminuyó. El análisis comunal disponible revela que Talca, Curicó y Linares concentraban aproximadamente la mitad de los hechos registrados en 2024, aunque el riesgo vial debe examinarse también en carreteras y localidades rurales.
La seguridad vial constituye uno de los desafíos permanentes de la Región del Maule y las cifras más recientes de años completos disponibles en la Comisión Nacional de Seguridad de Tránsito (Conaset) muestran que, durante 2025 se registraron 6.972 siniestros en la región.
La tercera región con más fallecidos
El balance de 2025 registra también 141 personas fallecidas en siniestros de tránsito ocurridos en el Maule. La región ocupó el tercer lugar nacional en número absoluto de víctimas fatales, después de la Metropolitana y Valparaíso. Además, se contabilizaron 4.961 personas lesionadas.
Estos datos sitúan al Maule entre los territorios con mayor volumen de consecuencias humanas asociadas a la siniestralidad vial. Sin embargo, el número absoluto de fallecidos no permite establecer por sí solo que sus habitantes enfrenten el mayor riesgo individual del país.
Para comparar ese riesgo entre regiones sería necesario considerar indicadores relativos, como fallecidos por población, vehículos o exposición al tránsito, según la metodología empleada.
Talca, Curicó y Linares concentran la mitad de los siniestros comunales registrados en 2024
El último desglose comunal identificado en los informes públicos de Conaset corresponde a 2024. Ese año, Talca registró 1.492 siniestros, Curicó 1.130 y Linares 662, sumando en conjunto, las tres comunas 3.284 hechos, equivalentes aproximadamente al 50% de los 6.564 siniestros contabilizados en toda la región durante ese período.
La concentración resulta significativa, aunque debe interpretarse considerando que se trata de centros urbanos con mayor población y circulación de vehículos. No corresponde concluir que estas comunas sean necesariamente las más peligrosas para cada conductor o peatón solamente porque concentran más siniestros.
El problema se extiende más allá de las grandes ciudades
La distribución comunal de 2024 también muestra una presencia relevante de siniestros en otras localidades: San Javier registró 298 hechos; Parral, 262; Molina, 250; Cauquenes, 234; San Clemente, 231; Maule, 221; y Constitución, 206.
Estos antecedentes permiten ampliar la mirada más allá de Talca. San Javier y Parral forman parte de un territorio donde conviven tránsito urbano, conexiones intercomunales y desplazamientos hacia rutas de mayor circulación. En Cauquenes y Constitución, la seguridad vial también involucra caminos de acceso a localidades rurales y costeras.
Pero las cifras comunales no permiten atribuir siniestros a rutas específicas sin examinar la información georreferenciada. El análisis territorial requiere identificar en qué caminos e intersecciones se concentran los hechos más graves y cuáles son sus características.
Más siniestros no significa necesariamente más muertes en cada comuna
Un aspecto importante de las estadísticas es la diferencia entre frecuencia y gravedad. En Linares, por ejemplo, los informes comunales de Conaset muestran que durante 2024 ocurrieron 662 siniestros, con nueve fallecidos y 571 lesionados.
El año anterior, la comuna había registrado 645 siniestros y 13 personas fallecidas. Es decir, aumentó el número de hechos registrados, pero disminuyó la cantidad de víctimas fatales.
Este contraste demuestra por qué la seguridad vial no debe evaluarse mediante un solo indicador. También es necesario considerar la severidad de los siniestros, las características de las víctimas y el lugar donde ocurrieron.
Las rutas rurales y la necesidad de información detallada
El Maule posee una extensa red de caminos que conecta localidades agrícolas, ciudades, sectores cordilleranos y territorios costeros. En ese contexto, la seguridad vial no se limita a los cruces urbanos o a las grandes avenidas. También involucra desplazamientos laborales, transporte de carga, recorridos escolares y circulación de peatones y ciclistas en caminos rurales.
Sin embargo, los antecedentes regionales revisados no permiten determinar qué proporción de los 6.972 siniestros de 2025 ocurrió en zonas rurales. Tampoco permiten identificar cuáles fueron las rutas con más fallecidos durante ese año. El año anterior se habían contabilizado 6.564. Esto representa 408 siniestros adicionales, equivalentes a un aumento del 6,2% y la evolución contrasta con la tendencia nacional.
En Chile, los siniestros de tránsito disminuyeron desde 75.653 en 2024 hasta 73.081 durante 2025, una reducción aproximada del 3,4%. Por lo tanto, mientras el país registró menos hechos viales, el Maule experimentó un incremento. El cruce se realizó a partir de los registros de Carabineros publicados por Conaset y las series regionales sistematizadas por observatorios de datos públicos.
Alcohol y drogas: los controles también muestran riesgos
La conducción bajo los efectos del alcohol y otras drogas constituye otra dimensión de la prevención vial. El Servicio Nacional para la Prevención y Rehabilitación del Consumo de Drogas y Alcohol (SENDA) informó el 2 de marzo de 2026 que, durante el año anterior, 220 automovilistas fueron detectados conduciendo con presencia de alcohol u otras drogas en controles del programa Tolerancia Cero realizados en el Maule.
Según el organismo, el programa participó en 72 servicios operativos de apoyo a Carabineros durante 2025. Estos resultados permiten dimensionar los hallazgos de las fiscalizaciones efectuadas, pero no representan una estimación de cuántos conductores circulan bajo esas condiciones en toda la región y tampoco permiten atribuir automáticamente los 141 fallecimientos de 2025 al consumo de alcohol o drogas.
La prevención después de los fines de semana largos
Durante septiembre de 2026, el Ministerio de Transportes y Conaset reforzaron su campaña nacional de seguridad vial, donde la iniciativa se centró en conductas preventivas como evitar el uso del teléfono al conducir, respetar los límites de velocidad, utilizar elementos de protección y no manejar bajo los efectos del alcohol.
En el Maule, el balance regional de Fiestas Patrias de este año mostró una disminución de los siniestros respecto del mismo período de 2025: de 91 a 45 hechos, según las cifras difundidas por las autoridades y, también se informó una reducción de tres a una víctima fatal. Es un antecedente favorable, pero corresponde a un período acotado y no permite concluir que la tendencia anual de 2026 haya cambiado. Para establecerlo será necesario revisar el balance regional completo cuando esté disponible.
La pregunta pendiente para el Maule
Los datos muestran una evolución que merece atención: Durante 2025, el Maule registró más siniestros de tránsito que el año anterior, en contraste con la disminución nacional y también se mantuvo entre las regiones con mayor número absoluto de personas fallecidas.
La información comunal permite identificar territorios que concentran una parte importante de los hechos, pero todavía no explica cuáles son las rutas de mayor riesgo ni qué factores incidieron en el aumento regional. Tampoco permite evaluar si las medidas de fiscalización e infraestructura han sido suficientes. Por eso, la pregunta no debería limitarse a cuántos siniestros se registraron.
La cuestión de fondo es dónde están ocurriendo los hechos más graves, qué intervenciones preventivas se han realizado y si las decisiones de inversión vial responden a esa evidencia.
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